viernes, 14 de julio de 2017

Jóvenes y Brujas


Titulo: Jóvenes y Brujas
Titulo Original: The Craft
Año: 1996
Duración: 101 min
País: Estados Unidos
Director: Andrew Fleming
Guión: Peter Filardi, Andrew Fleming
Música: Graeme Revell
Fotografía: Alexander Gruszynski
Reparto: Robin Tunney,  Fairuza Balk, Neve Campbell, Rachel True,Skeet Ulrich,Christine Taylor, Breckin Meyer, Assumpta Serna,Nathaniel Marston,Cliff De Young,Helen Shaver,Jeanine Jackson,  Brenda Strong, Arthur Senzy
Productora: Columbia Pictures Corporation / Red Wagon Entertainment
Género: Terror. Fantástico. Drama | Brujería
Sinopsis: Sara acaba de llegar a Los Ángeles y, aunque al principio se siente aislada entre sus nuevos compañeros de instituto, pronto entabla amistad con tres chicas con las que no sólo comparte la pasión por las ciencias ocultas, sino también poderes especiales. 


CRITICA



Fairuza Balk además de tener un nombre bastante poco común, tiene una belleza extraña: es la típica chica cuyo aspecto físico te horroriza la primera vez que la ves, pero que conforme vas mirándola una y otra vez te va cautivando. Pero, ¿De dónde le viene ese poder hipnotizador? Sin duda el morbo que da: esa sensación de coqueteo con lo prohibido. En esta película, el aspecto gótico y tenebroso de su personaje junto con esa actitud de rebeldía consiguen potenciar enormemente esa cualidad suya. Si a ese aroma cautivador le añadimos su extraordinaria capacidad interpretativa, nos encontramos ante un personaje absolutamente cautivador. 

Ella interpreta una chica cuya traumática situación familiar hace que encuentre en la magia negra un escape a sus problemas. Junto a ella se encuentran otras tres aspirantes a brujas muy bien interpretadas por Robin Tunney, Neve Campbell y Rachel True. En una de sus aquelarres, el personaje interpretado por Fairuza logra un hechizo con el que consigue un poder prácticamente infinito. Ese poder es tan grande que le hará perder la cabeza y convertirse en un serio peligro para todo aquel que la rodee. 

La película supone una vez más la lucha entre los absolutos del bien y el mal, y una de las máximas mejor reconocidas en ese tipo de luchas: hacer el mal es mucho más tentador que hacer el bien. Así, Nancy, tras recibir ese poder absoluto se convierte en un ser perverso que ni tiene respeto por las leyes del equilibrio propias de la Wicca, ni por la gente que le rodea. Por suerte, una de las trece leyes de esa misma creencia en la que se basa la película contempla que por cada acción negativa que hagas recibirás la misma acción multiplicada por tres. Dicho lo cual, no hace falta decir en que se basan los conjuros realizados por las jóvenes brujas. Para realizar la película se utilizaron enseñanzas, prácticas y conjuros reales de la Wicca, pero cambiando los nombres (Menon es un nombre inventado). Como curiosidad decir que Fairuza era la candidata perfecta para hacer este papel, no sólo por su aspecto y su calidad como actriz: sino también porque es practicante de Wicca en su vida privada. 

A parte de las interpretaciones y la recreación del misticismo de la Wicca, las mayores virtudes de esta cinta son la escenografía (todo muy bien elegido, iluminado y decorado) y su banda sonora (la serie embrujadas tomó como canción principal un tema que aparece en esta película). Su punto negativa es un guión que podría haber sido bastante mejor: se hecha en falta por ejemplo un mayor protagonismo de Lirio y un final menos precipitado.


Lo mejor:  Fairuza Balk.
Lo peor:    Demasiado adolescente.


NOTA: 7/10

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