viernes, 11 de agosto de 2017

La bella y la bestia


Titulo: La bella y la bestia
Titulo Original: Beauty and the Beast
Año: 2017
Duración: 123 min
País: Estados Unidos
Director: Bill Condon
Guión: Stephen Chbosky, Evan Spiliotopoulos (Novela: Jeanne-Marie Leprince de Beaumont)
Música: Alan Menken
Fotografía: Tobias A. Schliessler
Reparto: Emma Watson, Dan Stevens,  Luke Evans, Kevin Kline,  Josh Gad,  Emma Thompson, Ewan McGregor, Ian McKellen, Audra McDonald, Gugu Mbatha-Raw, Stanley Tucci, Hattie Morahan,  Adrian Schiller,  Chris Andrew Mellon
Productora: Mandeville Films / Walt Disney Pictures
Género: Romance. Musical. Fantástico | Cuentos. Remake
Sinopsis: Adaptación en imagen real del clásico de Disney "La bella y la bestia", que cuenta la historia de Bella (Emma Watson), una joven brillante y enérgica, que sueña con aventuras y un mundo que se extiende más allá de los confines de su pueblo en Francia. Independiente y reservada, Bella no quiere saber nada con el arrogante y engreído Gastón, quien la persigue sin descanso. Todo cambia un día cuando su padre Maurice (Kevin Kline) es encarcelado en el castillo de una horrible Bestia, y Bella se ofrece a intercambiarse con su padre y queda recluida en el castillo. Rápidamente se hace amiga del antiguo personal del lugar, que fue transformado en objetos del hogar tras una maldición lanzada por una hechicera.
Trailér: https://www.youtube.com/watch?v=oUkWCzUYq9w


CRITICA


Es evidente que la factoría Disney ha encontrado un nuevo filón a base de hacer remakes de sus clásicos más celebrados. Lo hemos visto en "La Cenicienta" y en "Maléfica", y solo era cuestión de tiempo que le tocara el turno a "La Bella y la Bestia". Tras la poco afortunada adaptación del 2014, que prácticamente pasó sin pena ni gloria, la Disney tomó cartas en el asunto y decidió llevar a cabo la misma maniobra que había empleado para adaptar "La Cenicienta". La misma historia pero con algunos añadidos del director, las canciones de siempre y alguna más, y el colorido que encandiló a miles de niños (y no tan niños) en la versión animada de 1991.





Se quería imitar el éxito de su predecesora animada, pero solo se ha conseguido a medias. Recrear los clásicos Disney en live action es algo que se ha demostrado que funciona, pues el público que va a ver esas películas es muy amplio: los niños de ahora irán al cine a verla con sus padres, que posiblemente son hijos de la tardía generación de los 80 y recuerdan la versión de 1991 con un cariño y una nostalgia inigualables. Las canciones nos las sabemos de memoria, los números musicales son vistosos y llenos de luz y color. Todo está elaborado al milímetro para transportarnos a aquel cuento maravilloso que tanto nos gustaba, y en muchos momentos esto se consigue con creces.El problema viene, a mi entender, de gran parte de los añadidos que se le han hecho. No por el hecho de que no estuvieran en la historia "original" (siempre hablando de Disney), sino porque son detalles que no aportan nada o que solo sirven para enrevesar las cosas inútilmente (ir a spoilers). Los actores han realizado unas interpretaciones muy buenas, aunque también hay excepciones: Emma Watson, actriz celebrada y considerada idónea para interpretar a la valiente Bella, aquí parece sosa y en huelga de brazos caídos; ni una expresión de asombro al ver el despliegue de luz y fantasía del banquete, ni una cara de susto al enfrentarse por primera vez a la Bestia. Es como si estuviera perpetuamente empanada, y sus interacciones con la Bestia carecen de la ternura que sí conseguían transmitir los personajes de dibujos animados. Y qué decir de Gastón, interpretado por Luke Evans, que recibe una atención demencial y casi desproporcionada, llegando casi a tener más minutos en pantalla que la propia Bella.


En cambio, confieso que todas mis simpatías han ido a parar a los personajes "animados": el elegante Lumière, el serio Din Don, la entrañable Señora Potts y su hijito Chip; todos ellos han hecho que esta película pudiera salvarse de ser considerada una obra simple o, peor aún, mediocre.En definitiva, una película que cumple lo que promete y aporta algo más, a pesar de que no era necesario. Los cambios no resultan desagradables, pero tampoco hubiera pasado nada de no haberlos incluido. Una obra de arte no es más bella por tener añadidos extra, pues estos resultan superficiales y recargan la puesta en escena. A veces la belleza, además de en el interior, se encuentra en las cosas sencillas.


Lo mejor: Los objetos animados.
Lo peor:   Una estética un poco cutre.


NOTA: 6/10

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